En este espacio compartiremos chistes, cuentos, canciones, etc. Todos ineditos. Si algo no es nuestro señalaremos el autor o simplemente pondremos comillas "".
lunes, 25 de junio de 2007
No entiendo porque
Me luce que el Papa siempre está en calzoncillos. Es por eso que ofrece su discurso desde una ventana.
Las 500 millas de Indianapolis
El otro día vi una carrera de carros por televisión. Me sorprendió el hecho de que participaban dos mujeres. Recuerdo que escuché el narrador decir cosas como:
"Danika se abre en la curva"
"Andreti está en la cuarta posición y casi la toca por detrás"
"Se está acabando la carrera y ambas se pelean por la punta"
"Danika se abre en la curva"
"Andreti está en la cuarta posición y casi la toca por detrás"
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Vendo balsamo contra la calvicie. Le garantizamos dos dedos de frente
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miércoles, 20 de junio de 2007
lunes, 18 de junio de 2007
2007, Odisea en el supermercado
Confieso que no me gusta ir al supermercado aunque mil veces me ha tocado. Tengo suficiente en la vida con los tapones en la calle. El parqueo siempre es un enredo y nada que decir del interior. Los días de pago de quincena los supermercados están repletos.
A veces pienso que debería haber policías de transito para controlar el movimiento por pasillos. Alguien que se mantenga diciendo cosas como – ¡Doña! no obstruya el transito en el pasillo de los especiales y ¡Usted! no se meta en la fila. Caballero esta detenido por cruzar el pasillo de cereales en vía contraria -Alguien comentaría discretamente – Están quitando la licencia en el pasillo de los vegetales. Hay un picoteo fuerte en el área de embutidos.
Antes de ayer fui a comprar un par de cosas y lo primero que me sorprendió fue la presencia de partículas nucleares en el espacio que se metían en mi nariz y que provenían de la parte interior de los brazos de alguien. Esa parte se le conoce como “Sobaco” y a las partículas en el aire se le denomina “Bajo”. En nuestra fauna no existen monos aunque abunda el “Bajo a mono”. Me luce que ese señor debe ser de apellido fox.
En la entrada había un supervisor dándole un sermón a un empleado. Pude escuchar sin querer que terminó la “pele-lengua” con una orden: - ¡No me des excusas y ve a cambiarle las fechas de vencimiento a los enlatados!
Mi odisea es agotadora puesto que el pasillo de los descuentos siempre es el último para que te antojes de todo lo demás. En el pasillo B alguien derramó un galón de leche, llamaron por la bocina: - Favor enviar un empleado de limpieza con un suape- Al poco rato mandaron a un borracho. Luego hicieron otro anuncio: - Al ex-dueño de un Nissan rojo le informamos que su vehículo fue sustraído.
Cuando me detuve en la zona de higiene personal vi una nueva marca de Shampoo llamado “Curiel”. Es la única marca de shampoo que utiliza una prostituta en los anuncios. Es por eso que le llaman “Shampo para el cuero cabelludo”.
No había muchas mujeres comprando pintalabios, polvos, etc. Los cosméticos no se venden mucho en el verano por aquello de que “los polvos de Elizabeth Arden”.
No vi la gente habitual, solo al negrito vaselina y al rubito aceitoso. Cada quien en el pasillo que le corresponde. El negrito vaselina es buena gente aunque no puede hablar bien por problemas de salud. Dicen que tiene la nuez moscada. Vi también a mi vecina Rebeca. Es una mujer muy sexy por eso dicen que tiene sazón en polvo. Ella acostumbra a hacer ejercicios mirando el programa de la voluptuosa Julissa Mackinón.
Como todas las “buenamozas”, Rebeca tiene un defectito. Sufre de mal aliento. Cuentan por el barrio que lo heredó de su madre Heidi Onda.
Seguí “pasillando” persiguiendo los especiales y me encontré con el papel sanitario Charmin. Un papel tan suave que es como pasarse un conejo por el trasero. En otro pasillo me encontré con “Cachaza”, un viejo amigo de la escuela. Se había ido a vivir a Italia. Manejaba una góndola cuando estaba en Venecia. Ahora maneja la góndola de los cereales. Se había vuelto “Cundango” después de practicar “Cundalini yoga”. Siempre lo justificaba diciendo:- Si del cielo te caen marinos aprende a hacer marinadas uhhhh!!!. Le dije que quería comprar un pescado y me recomendó la “Cojinua”. me sorprendió saber que la cojinúa es un pescado. Siempre creí que era una mujer con los cojines grandes.
Ya en el área de panadería y con varios kilómetros recorridos, chocando con todos y aburrido de existir, pedí pan de agua y me dijeron que esperara un rato porque todavía estaba húmedo. Pedí entonces pan “Sobao” a lo que me preguntó que por donde quería que me lo “sobara”. Me abstuve del pan y, no muy contento, fui a buscar víveres. La última yuca agua tivia que compré la puse a hervir y al cabo de un rato el agua estaba tan dura como la yuca. Había un letrero en el canasto de plátanos que decía “Plátano Burro a 5 pesos”. Le pregunté a un empleado porque le llamaban así, a lo que respondió:- Use su imaginación- Lo tomé como un chiste y quise yo también hacer uno y le dije: - ¿Que le dijo un atún cibaeño a otro? –Me respondió – no se – entonces le repliqué - Vamo “Acei-tuna”- No le pareció gracioso así que me dejó riéndome solo como lo que soy: Un loco viejo, que no es lo mismo que un viejo loco.
Ya harto y con los ojos como dos linternas con pilas rayovac de las amarillas, tomé lo único que me faltaba en el carrito: Un frasco de picante “Pit Chirrí”. El que come de ese picante debe ponerse calzoncillos de plomo.
Cuando fui a pagar cometí el mismo error de siempre: Me metí en la caja de 10 artículos o menos. Siempre hay una doña con 11 artículos, discutiendo para que le cobren y con el dinero en un puño que lo tiene que contar dos veces antes de pasárselo a la cajera.
Ya fuera de allí me llevé las mismas incógnitas. Nunca sabré:
¿Por qué la revista de descuentos esta llena de artículos que nunca encuentras en el supermercado?
• ¿Por qué el verificador de precio siempre funciona con las cosas que no vas a comprar pero con los que te interesa siempre falla?
• ¿Por qué cuando uno llega a la casa se come la mitad de lo que compró esa misma noche?
• ¿Por qué si las compras te las ponen en doble bolsas, cuando vas a tirar la basura en tu casa nunca hay suficientes bolsas?
Por eso siempre el viaje al supermercado siempre será una Odisea
A veces pienso que debería haber policías de transito para controlar el movimiento por pasillos. Alguien que se mantenga diciendo cosas como – ¡Doña! no obstruya el transito en el pasillo de los especiales y ¡Usted! no se meta en la fila. Caballero esta detenido por cruzar el pasillo de cereales en vía contraria -Alguien comentaría discretamente – Están quitando la licencia en el pasillo de los vegetales. Hay un picoteo fuerte en el área de embutidos.
Antes de ayer fui a comprar un par de cosas y lo primero que me sorprendió fue la presencia de partículas nucleares en el espacio que se metían en mi nariz y que provenían de la parte interior de los brazos de alguien. Esa parte se le conoce como “Sobaco” y a las partículas en el aire se le denomina “Bajo”. En nuestra fauna no existen monos aunque abunda el “Bajo a mono”. Me luce que ese señor debe ser de apellido fox.
En la entrada había un supervisor dándole un sermón a un empleado. Pude escuchar sin querer que terminó la “pele-lengua” con una orden: - ¡No me des excusas y ve a cambiarle las fechas de vencimiento a los enlatados!
Mi odisea es agotadora puesto que el pasillo de los descuentos siempre es el último para que te antojes de todo lo demás. En el pasillo B alguien derramó un galón de leche, llamaron por la bocina: - Favor enviar un empleado de limpieza con un suape- Al poco rato mandaron a un borracho. Luego hicieron otro anuncio: - Al ex-dueño de un Nissan rojo le informamos que su vehículo fue sustraído.
Cuando me detuve en la zona de higiene personal vi una nueva marca de Shampoo llamado “Curiel”. Es la única marca de shampoo que utiliza una prostituta en los anuncios. Es por eso que le llaman “Shampo para el cuero cabelludo”.
No había muchas mujeres comprando pintalabios, polvos, etc. Los cosméticos no se venden mucho en el verano por aquello de que “los polvos de Elizabeth Arden”.
No vi la gente habitual, solo al negrito vaselina y al rubito aceitoso. Cada quien en el pasillo que le corresponde. El negrito vaselina es buena gente aunque no puede hablar bien por problemas de salud. Dicen que tiene la nuez moscada. Vi también a mi vecina Rebeca. Es una mujer muy sexy por eso dicen que tiene sazón en polvo. Ella acostumbra a hacer ejercicios mirando el programa de la voluptuosa Julissa Mackinón.
Como todas las “buenamozas”, Rebeca tiene un defectito. Sufre de mal aliento. Cuentan por el barrio que lo heredó de su madre Heidi Onda.
Seguí “pasillando” persiguiendo los especiales y me encontré con el papel sanitario Charmin. Un papel tan suave que es como pasarse un conejo por el trasero. En otro pasillo me encontré con “Cachaza”, un viejo amigo de la escuela. Se había ido a vivir a Italia. Manejaba una góndola cuando estaba en Venecia. Ahora maneja la góndola de los cereales. Se había vuelto “Cundango” después de practicar “Cundalini yoga”. Siempre lo justificaba diciendo:- Si del cielo te caen marinos aprende a hacer marinadas uhhhh!!!. Le dije que quería comprar un pescado y me recomendó la “Cojinua”. me sorprendió saber que la cojinúa es un pescado. Siempre creí que era una mujer con los cojines grandes.
Ya en el área de panadería y con varios kilómetros recorridos, chocando con todos y aburrido de existir, pedí pan de agua y me dijeron que esperara un rato porque todavía estaba húmedo. Pedí entonces pan “Sobao” a lo que me preguntó que por donde quería que me lo “sobara”. Me abstuve del pan y, no muy contento, fui a buscar víveres. La última yuca agua tivia que compré la puse a hervir y al cabo de un rato el agua estaba tan dura como la yuca. Había un letrero en el canasto de plátanos que decía “Plátano Burro a 5 pesos”. Le pregunté a un empleado porque le llamaban así, a lo que respondió:- Use su imaginación- Lo tomé como un chiste y quise yo también hacer uno y le dije: - ¿Que le dijo un atún cibaeño a otro? –Me respondió – no se – entonces le repliqué - Vamo “Acei-tuna”- No le pareció gracioso así que me dejó riéndome solo como lo que soy: Un loco viejo, que no es lo mismo que un viejo loco.
Ya harto y con los ojos como dos linternas con pilas rayovac de las amarillas, tomé lo único que me faltaba en el carrito: Un frasco de picante “Pit Chirrí”. El que come de ese picante debe ponerse calzoncillos de plomo.
Cuando fui a pagar cometí el mismo error de siempre: Me metí en la caja de 10 artículos o menos. Siempre hay una doña con 11 artículos, discutiendo para que le cobren y con el dinero en un puño que lo tiene que contar dos veces antes de pasárselo a la cajera.
Ya fuera de allí me llevé las mismas incógnitas. Nunca sabré:
¿Por qué la revista de descuentos esta llena de artículos que nunca encuentras en el supermercado?
• ¿Por qué el verificador de precio siempre funciona con las cosas que no vas a comprar pero con los que te interesa siempre falla?
• ¿Por qué cuando uno llega a la casa se come la mitad de lo que compró esa misma noche?
• ¿Por qué si las compras te las ponen en doble bolsas, cuando vas a tirar la basura en tu casa nunca hay suficientes bolsas?
Por eso siempre el viaje al supermercado siempre será una Odisea
viernes, 15 de junio de 2007
Un nuevo vehículo para Amaury
A mi amigo Amaury le ha ido bien en los negocios. Tiene plata por montones. Recientemente decidió cambiar su vehículo por otro que exprese mejor su carácter, estilo y buenas costumbres. Después de deliverar por varios días por fin tomo la decisión. Se compró una Mitsubishi Pajero.
jueves, 14 de junio de 2007
Vagino-recogida
Las mujeres si que se benefician de la ciencia. Ya no solo se cuida el rostro de la cara, sino también el rostro donde convergen las emociones. De que vale tener una sonrisa hermosa si por otro lado las arandelas le llegan a las rodillas. Es tan pronunciado el “detelengue” en algunos casos que podrían practicar bonguie jumping sin sufrir accidentes mayores, aunque las consecuencias a largo plazo pueden ser catastróficas.
Dicen que a cierta edad se podría hasta hacer un arbolito de navidad con tanta “Guindaleza”.
Pero en estos tiempos no hay que preocuparse de nada, hay cura para todo. He escuchado muchas veces el termino “Vaginoplastia”. La vagancia no me ha permitido investigar el significado pero me suena como a “Vagina” de plástico. Por lo que he escuchado la Vaginoplastia es como una recogida hasta “Fony una”, un pulido, brillado y acabado de fábrica, es convertir el salto de Jimenoa en un ojo de aguja. A mi torpe entender, la medicina es una ciencia, la vaginoplastia es un arte.
Los médicos expertos se han convertido en artistas. Son diseñadores de moda capaces de cancelar un divorcio.
El próximo paso será patentizar esos diseños y ponerles marca. No me sorprendería que en las próximas vagino-recogidas se incluya en un labio el logo del creador o un rótulo que diga algo así como: “Design by Victoria Secret”.
La competencia impulsaría el lanzamiento de diseños por temporadas – Oscar de la renta presenta su colección “Glamour al desnudo”. La narración seria mas divertida: - La próxima modelo nos presenta unos labios carnosos de tonalidad viva y unos interiores color carmesí para una vagina digna de una princesa.
Todo esto podría atraer mas público masculino a los desfiles de moda. Las modelos no caminarían por la pasarela sino por la cucarela. Los chistes estarían a cargo de Cuquin. El libro esencial de diseño vaginal se llamaría el “Popol Vuh”. El show seria amenizado por el grupo americano de rock “Toto” incluyendo también coreografía de “Dante Cucarulo”. La picadera seria exclusivamente de bacalao. El local del evento seria “Monte de Venus Hotel y Casino”.
Desde luego que éstas serían cosas de la cultura “Popolar”.
Dicen que a cierta edad se podría hasta hacer un arbolito de navidad con tanta “Guindaleza”.
Pero en estos tiempos no hay que preocuparse de nada, hay cura para todo. He escuchado muchas veces el termino “Vaginoplastia”. La vagancia no me ha permitido investigar el significado pero me suena como a “Vagina” de plástico. Por lo que he escuchado la Vaginoplastia es como una recogida hasta “Fony una”, un pulido, brillado y acabado de fábrica, es convertir el salto de Jimenoa en un ojo de aguja. A mi torpe entender, la medicina es una ciencia, la vaginoplastia es un arte.
Los médicos expertos se han convertido en artistas. Son diseñadores de moda capaces de cancelar un divorcio.
El próximo paso será patentizar esos diseños y ponerles marca. No me sorprendería que en las próximas vagino-recogidas se incluya en un labio el logo del creador o un rótulo que diga algo así como: “Design by Victoria Secret”.
La competencia impulsaría el lanzamiento de diseños por temporadas – Oscar de la renta presenta su colección “Glamour al desnudo”. La narración seria mas divertida: - La próxima modelo nos presenta unos labios carnosos de tonalidad viva y unos interiores color carmesí para una vagina digna de una princesa.
Todo esto podría atraer mas público masculino a los desfiles de moda. Las modelos no caminarían por la pasarela sino por la cucarela. Los chistes estarían a cargo de Cuquin. El libro esencial de diseño vaginal se llamaría el “Popol Vuh”. El show seria amenizado por el grupo americano de rock “Toto” incluyendo también coreografía de “Dante Cucarulo”. La picadera seria exclusivamente de bacalao. El local del evento seria “Monte de Venus Hotel y Casino”.
Desde luego que éstas serían cosas de la cultura “Popolar”.
miércoles, 13 de junio de 2007
Las décadas de pelo en pecho, espalda y demas partes
Los 70s y 80s fueron las décadas del pelo. La cultura del macho de pelo en pecho, cabellera profunda y barba pronunciada. Tenían sus más significativos exponentes en el campeón de la bolita del mundo, Jack Veneno, Los Bee Gees, los remanentes del Che, entre otros.
En aquella época los hombres usaban un afro y las mujeres dos.
Algunas mujeres descuidaban el bigote. Una vez saliendo de la escuela, probablemente en 1986 o algo así, caminaba con mi amigo Soriano. En dirección contraria a nosotros venia una mujer con aquel bigote pronunciado. Justamente cuando nos cruzamos de frente mi amigo la miro y le dijo – Doña, ¿Se esta dejando el “Candaito”?
En aquella época los hombres usaban un afro y las mujeres dos.
Algunas mujeres descuidaban el bigote. Una vez saliendo de la escuela, probablemente en 1986 o algo así, caminaba con mi amigo Soriano. En dirección contraria a nosotros venia una mujer con aquel bigote pronunciado. Justamente cuando nos cruzamos de frente mi amigo la miro y le dijo – Doña, ¿Se esta dejando el “Candaito”?
martes, 12 de junio de 2007
Titulares rechazados por el editor de un periódico
Sacerdote se muestra indignado al ver página de internet que promueve la pornografía en nuestro pais. Al ser entrevistado dijo - ¿Es que no encontraron mujeres mas feas para tomarles la foto?
Ejecutiva de la sociedad protectora de animales dedica su tiempo libre a ver los canales de televisión porno para alertar si se usan animales para aberraciones.
Anciano impactado por 20 disparos fallece de muerte natural. Con tantos tiros era natural que se muriera.
Muere por COCOTAZO. Las autoridades no pudieron precisar el nombre de la víctima ni del dueño de los cuatrocientos cocos.
Arrestan PEDOFILO. Testigos afirman que se tiro tres mientras le ponían las esposas.
Ejecutiva de la sociedad protectora de animales dedica su tiempo libre a ver los canales de televisión porno para alertar si se usan animales para aberraciones.
Anciano impactado por 20 disparos fallece de muerte natural. Con tantos tiros era natural que se muriera.
Muere por COCOTAZO. Las autoridades no pudieron precisar el nombre de la víctima ni del dueño de los cuatrocientos cocos.
Arrestan PEDOFILO. Testigos afirman que se tiro tres mientras le ponían las esposas.
Cuento: Doctor Zombie Parte II (Final)
(SI TE PERDISTE LA PRIMERA PARTE VE AL FINAL DE ESTE BLOG Y LA ENCONTRARAS)
Con el tiempo perdí a Isabel y jamás volví por ese rumbo. Aún así nunca olvide el rostro de uno de ellos. Era el mismo rostro que vi en la mañana pero que en apenas dos años habría envejecido más que un dinosaurio. Estaba seguro de que era la misma persona sin embargo no dejé de preguntarme que le habría pasado para llegar a estar tan reducido. Quizás la respuesta estaba en alguna de tantas drogas y sustancias extrañas que existen hoy en día.
Al final de mi jornada diaria, caminé a casa con tantas interrogantes y sorprendido por aquel extraño encuentro. Me sobresaltó la marea de gente que rodeaba la casa de doña Mercedes. Su nieto había fallecido después de una repentina enfermedad. Me detuve a dar el pésame y conversé por un rato con los vecinos. Todos se preguntaban que le había pasado a Máximo. Después de estar unos días desaparecido lo encontraron deambulando por las calles solitarias del pueblo de Azua. Unos dicen que fue por los golpes que le dieron porque -No era muchacho fácil-. Muchos lo habían visto robándose cositas en el colmado, quitándole dinero al limpiabotas y orinándose en los hábitos tendidos del seminario. No importa quien fuera Máximo, una muerte es una muerte.
Otra mañana llena de ruidos llegó y me preguntaba cuál seria el tema de discusión de los citadinos. Ya nadie hablaba de la policía, de ejecuciones ni nada de eso. De repente ese tema se enfrió o la policía cambio su “modus operandi”. De cualquier manera ya no se hablaba de sus muertos. El tema nuevo era la gran cantidad de desquiciados que merodeaban por todas partes. Unos decían que era la locura del nuevo milenio, otros que el fin estaba cerca. El periódico tenia su versión y esta vez enfilaba su artillería contra el director del hospital psiquiátrico. Al parecer se estaban escapando los “locos”. El director se defendía diciendo que el solo tenia “1,200 locos” y que todos estaban allí. No me hubiese interesado la noticia de no ser por el conversador de turno. Ya en la guagua me contó de un reconocido violador que había estado preso como un millón de veces y que lo habían encontrado caminando sin rumbo y con cara de muerto por la autopista Duarte, cerca de Bonao hace unos días. Parece que la demencia estaba de moda. Mi compueblano cerro su sorprendente comentario diciendo que era una droga “rara” que le habían puesto al tipo para volverlo loco. ¿Era acaso posible esto?. Recordé repentinamente el malhechor de aquella mañana, el también se había convertido en un desquiciado. De alguna forma estas historias se parecían y no me lucia que fuera coincidencia.
Esa misma tarde recibí una llamada urgente de mi casa. Sandra, mi hermana menor trataba de consolar a mi madre que lloraba sin cesar. Un ladronzuelo, una sabandija, una rata de patio, se había colado en la casa tratando de robar alguna tontería. Le toco a la vieja sorprenderle y llevar la peor parte. Corrí a casa a toda velocidad para encontrarme el esperado cuadro que no quería ver. Mi santa madre sufrió un paro y la llevaban de brazos corriendo al hospital Darío Contreras. Recé, lloré y sufrí por dentro mientras me contaban como había sucedido todo. Piki, un reconocido bandido del barrio vecino se le ocurrió entrar en mi casa a buscar suerte. No encontró mas que a una lánguida mujer de 55 años y con un corazón frágil. El muy desgraciado forcejeo con ella tirándole al piso y huyendo despavorido entre los callejones y techos. Muchos lo vieron y me dijeron que era el tal Piki. Era este maldito el azote de turno.
Las horas mas largas de mi vida las pase en el estrecho salón de espera mientras atendían a la vieja. Me mordí los labios pensando lo peor. La tristeza y la rabia que sentía se mezclaban haciéndome temblar y sudar desesperadamente. Los latidos me explotaban los oídos y podía sentir mi corazón saliendo entre mis costillas. -Si se muere ya verás lo que pasará con ese pendejo!-. -Cualquiera que fuera el desenlace había que dejarlo a la policía- me advertía mi tío Gonzalo.
Rozando el alba ocurrió lo inevitable. Se desprendió el último hilo, las palomas que merodeaban en el patio volaron despavoridas y el cielo cambió de rojizo a gris. Mi lamento se escuchó hasta en el infinito y no me quedaron fuerzas por muchos días. Yace Maria Altagracia Vásquez en el campo santo de San Isidro y ahora descansa en paz.
En esos días no me interesé por los temas de los citadinos. Yo tenía mi propio tema. ¿Qué haríamos con Piki?, ¿Qué decía la policía?. Mi tío Gonzalo me repetía -Que todo estaba en manos de Dios en el cielo y de la policía en la tierra-. Aún así percibí en su mirada que me guardaba algo; que no todo estaba dicho.
Conocido el sospechoso y su paradero, al fin fue capturado. Se me ocurrió pensar que Piki debía morir aunque estuviese preso y le condenaran por mil años. Las cosas estaban muy calientes, nadie quería escuchar sobre cualquier asunto que pareciera una ejecución. Tío Gonzalo me hizo entender que la muerte de PIKI no era lo más conveniente. La violencia trae más violencia. Fue entonces cuando me dió un pedazo de papel con un número telefónico y un nombre: “Teniente Francisco”. Me dijo mucho con su mirada mas no abrió la boca. Corrí y llamé a este número sin pensarlo, sin ideas ni nada. –Le llamo de parte de Gonzalo.-Le dije, a lo que respondió:-Si, anote este número y pregunte por Leonor, dígale que es de parte mía-Llamé de inmediato a Leonor que con voz pausada y sin prisa me dijo:-Es usted quien quiere ver al doctor?- Le respondí que si atando ya los cabos que me faltaban. Pacientemente me dió una dirección y el nombre “Doctor Braulio Ulloa”.
No esperé ni un escaso segundo para salir en busca del doctor. No le dije jamás a nadie hacia donde me dirigía. Me sentía alucinado por todo aquello pero aún así me dejé llevar y no paré de correr. Buscaba justicia pero a la vez redención. Debía ser cauteloso porque una muerte no se paga con otra muerte, la violencia trae mas violencia. Con todo esto tenía la corazonada de que encontraría una solución.
Llegué deprisa y me aproximé a su puerta. Pulsé el botón del timbre y escuché la campana resonar con firmeza. Cuando se abrió la puerta vi a un hombre blanco de mediana estatura y de unos 60 y pico de años. Era de presencia apacible y lucia una guayabera de lino. Por un momento me congelé pero pude hablar y decirle:-¿Es usted Braulio Ulloa?- Inmediatamente y con voz suave me respondió que sí. Seguido le comuniqué que venia de parte de Leonor. Me extendió la mano y me invitó a pasar diciendo:- Pase y póngase cómodo señor Venganza-A lo que respondí:- Muchas gracias doctor Zombie.
Con el tiempo perdí a Isabel y jamás volví por ese rumbo. Aún así nunca olvide el rostro de uno de ellos. Era el mismo rostro que vi en la mañana pero que en apenas dos años habría envejecido más que un dinosaurio. Estaba seguro de que era la misma persona sin embargo no dejé de preguntarme que le habría pasado para llegar a estar tan reducido. Quizás la respuesta estaba en alguna de tantas drogas y sustancias extrañas que existen hoy en día.
Al final de mi jornada diaria, caminé a casa con tantas interrogantes y sorprendido por aquel extraño encuentro. Me sobresaltó la marea de gente que rodeaba la casa de doña Mercedes. Su nieto había fallecido después de una repentina enfermedad. Me detuve a dar el pésame y conversé por un rato con los vecinos. Todos se preguntaban que le había pasado a Máximo. Después de estar unos días desaparecido lo encontraron deambulando por las calles solitarias del pueblo de Azua. Unos dicen que fue por los golpes que le dieron porque -No era muchacho fácil-. Muchos lo habían visto robándose cositas en el colmado, quitándole dinero al limpiabotas y orinándose en los hábitos tendidos del seminario. No importa quien fuera Máximo, una muerte es una muerte.
Otra mañana llena de ruidos llegó y me preguntaba cuál seria el tema de discusión de los citadinos. Ya nadie hablaba de la policía, de ejecuciones ni nada de eso. De repente ese tema se enfrió o la policía cambio su “modus operandi”. De cualquier manera ya no se hablaba de sus muertos. El tema nuevo era la gran cantidad de desquiciados que merodeaban por todas partes. Unos decían que era la locura del nuevo milenio, otros que el fin estaba cerca. El periódico tenia su versión y esta vez enfilaba su artillería contra el director del hospital psiquiátrico. Al parecer se estaban escapando los “locos”. El director se defendía diciendo que el solo tenia “1,200 locos” y que todos estaban allí. No me hubiese interesado la noticia de no ser por el conversador de turno. Ya en la guagua me contó de un reconocido violador que había estado preso como un millón de veces y que lo habían encontrado caminando sin rumbo y con cara de muerto por la autopista Duarte, cerca de Bonao hace unos días. Parece que la demencia estaba de moda. Mi compueblano cerro su sorprendente comentario diciendo que era una droga “rara” que le habían puesto al tipo para volverlo loco. ¿Era acaso posible esto?. Recordé repentinamente el malhechor de aquella mañana, el también se había convertido en un desquiciado. De alguna forma estas historias se parecían y no me lucia que fuera coincidencia.
Esa misma tarde recibí una llamada urgente de mi casa. Sandra, mi hermana menor trataba de consolar a mi madre que lloraba sin cesar. Un ladronzuelo, una sabandija, una rata de patio, se había colado en la casa tratando de robar alguna tontería. Le toco a la vieja sorprenderle y llevar la peor parte. Corrí a casa a toda velocidad para encontrarme el esperado cuadro que no quería ver. Mi santa madre sufrió un paro y la llevaban de brazos corriendo al hospital Darío Contreras. Recé, lloré y sufrí por dentro mientras me contaban como había sucedido todo. Piki, un reconocido bandido del barrio vecino se le ocurrió entrar en mi casa a buscar suerte. No encontró mas que a una lánguida mujer de 55 años y con un corazón frágil. El muy desgraciado forcejeo con ella tirándole al piso y huyendo despavorido entre los callejones y techos. Muchos lo vieron y me dijeron que era el tal Piki. Era este maldito el azote de turno.
Las horas mas largas de mi vida las pase en el estrecho salón de espera mientras atendían a la vieja. Me mordí los labios pensando lo peor. La tristeza y la rabia que sentía se mezclaban haciéndome temblar y sudar desesperadamente. Los latidos me explotaban los oídos y podía sentir mi corazón saliendo entre mis costillas. -Si se muere ya verás lo que pasará con ese pendejo!-. -Cualquiera que fuera el desenlace había que dejarlo a la policía- me advertía mi tío Gonzalo.
Rozando el alba ocurrió lo inevitable. Se desprendió el último hilo, las palomas que merodeaban en el patio volaron despavoridas y el cielo cambió de rojizo a gris. Mi lamento se escuchó hasta en el infinito y no me quedaron fuerzas por muchos días. Yace Maria Altagracia Vásquez en el campo santo de San Isidro y ahora descansa en paz.
En esos días no me interesé por los temas de los citadinos. Yo tenía mi propio tema. ¿Qué haríamos con Piki?, ¿Qué decía la policía?. Mi tío Gonzalo me repetía -Que todo estaba en manos de Dios en el cielo y de la policía en la tierra-. Aún así percibí en su mirada que me guardaba algo; que no todo estaba dicho.
Conocido el sospechoso y su paradero, al fin fue capturado. Se me ocurrió pensar que Piki debía morir aunque estuviese preso y le condenaran por mil años. Las cosas estaban muy calientes, nadie quería escuchar sobre cualquier asunto que pareciera una ejecución. Tío Gonzalo me hizo entender que la muerte de PIKI no era lo más conveniente. La violencia trae más violencia. Fue entonces cuando me dió un pedazo de papel con un número telefónico y un nombre: “Teniente Francisco”. Me dijo mucho con su mirada mas no abrió la boca. Corrí y llamé a este número sin pensarlo, sin ideas ni nada. –Le llamo de parte de Gonzalo.-Le dije, a lo que respondió:-Si, anote este número y pregunte por Leonor, dígale que es de parte mía-Llamé de inmediato a Leonor que con voz pausada y sin prisa me dijo:-Es usted quien quiere ver al doctor?- Le respondí que si atando ya los cabos que me faltaban. Pacientemente me dió una dirección y el nombre “Doctor Braulio Ulloa”.
No esperé ni un escaso segundo para salir en busca del doctor. No le dije jamás a nadie hacia donde me dirigía. Me sentía alucinado por todo aquello pero aún así me dejé llevar y no paré de correr. Buscaba justicia pero a la vez redención. Debía ser cauteloso porque una muerte no se paga con otra muerte, la violencia trae mas violencia. Con todo esto tenía la corazonada de que encontraría una solución.
Llegué deprisa y me aproximé a su puerta. Pulsé el botón del timbre y escuché la campana resonar con firmeza. Cuando se abrió la puerta vi a un hombre blanco de mediana estatura y de unos 60 y pico de años. Era de presencia apacible y lucia una guayabera de lino. Por un momento me congelé pero pude hablar y decirle:-¿Es usted Braulio Ulloa?- Inmediatamente y con voz suave me respondió que sí. Seguido le comuniqué que venia de parte de Leonor. Me extendió la mano y me invitó a pasar diciendo:- Pase y póngase cómodo señor Venganza-A lo que respondí:- Muchas gracias doctor Zombie.
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